jueves, 15 de septiembre de 2016

Rainer Maria Rilke "Cuadernos De Malte Laurids Brigge"

Es una obra semiautobiográfica y está escrita en un estilo literario expresionista. Posteriormente inspiró a Jean-Paul Sartre en su obra La náusea. La novela toca temas existenciales como la búsqueda del individualismo, el significado de la muerte y reflexiones sobre las vivencias a medida que ésta se aproxima. Muy influido por la obra de Nietzsche, el autor también incorpora técnicas impresionistas de artistas como Auguste Rodin y Paul Cézanne.
Partes de la novela son antirreligiosas, específicamente contra el credo cristiano de la Segunda Venida de Cristo, lo que ve como una promesa que lleva a un sentido universal de “espera”, es decir al inmovilismo. La novela evoca también imágenes de la Revolución industrial y de la era de progreso científico, impregnadas de ansiedad y alienación.

" No puedo dormir sin la ventana abierta. Los tranvías ruedan estrepitosamente a través de mi habitación. Los autos pasan por encima de mí. Suena una puerta. En algún sitio cae un vidrio chasqueando. Oigo la risa de los trozos grandes de cristal y la leve risilla de las esquirlas. Después, de pronto, un ruido sordo, ahogado, al otro lado, en el interior de la casa.

Alguien sube la escalera. Se acerca, se acerca sin detenerse. Esta ahí, mucho tiempo ahí, pasa. Otra vez la calle. Una chica grita: "Ah! tais toi, je ne veux plus!" El tranvía eléctrico acude, todo agitado, pasa por encima, más allá de todo.

Alguien llama. Hay gentes que corren, se agolpan. Un perro ladra. ¡Qué alivio! Un perro. Hacia la madrugada hay hasta un gallo que canta, y es una infinita delicia. Después, de pronto, me duermo. Hay los ruidos. Pero hay algo aún más terrible: el silencio.

Creo que en los grandes incendios sobreviene a veces un momento de máxima tensión: los chorros de agua declinan; los bomberos no trepan ya; nadie se mueve. Silenciosamente, una negra cornisa se desprende desde arriba, y un alto muro, tras del que salen las llamas, se inclina sin ruido hacia adelante.

Todo está inmóvil y espera, encogidos los hombros y juntas las cejas, el tremendo desplome. Así es aquí el silencio. Aprendo a ver. No sé por qué, todo penetra en mí más profundamente, y no permanece donde, hasta ahora, todo terminaba siempre. Tengo un interior que ignoraba. Así es desde ahora. No sé lo que pasa. "

 

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