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domingo, 5 de febrero de 2017

Anthony Doerr "La luz que no puedes ver

Marie-Laure vive en Francia. Ciega desde la niñez, es instruida por su padre para convertirse en autónoma, mediante el aprendizaje del braille y la exploración táctil de maquetas de la ciudad... Hasta que se ven obligados a huir por el acecho nazi, no sin que su progenitor –celador del museo de Historia Natural–, se lleve una preciosa y peligrosa piedra...
Al otro lado de la frontera, un joven genio huérfano vive en un internado con su hermana. Werner tiene un interés particular: la radio. Pronto llegará a convertirse en un experto que oye más de lo que se permite oír. Al ser llamado por los altos cargos nazis, todos temen por su destino. Nadie espera que termine siendo reclutado con un cargo especial en las filas alemanas.

Delicada, sutil, extremadamente sensorial... y de belleza inexplicable. Si un buen número de párrafos suenan poéticos, lo son. Con un peso específico de seiscientas páginas, estamos ante un almacén de emociones: la contienda, la resistencia, el destino, el libre albedrío, el amor entre enemigos, los sacrificios que los padres hacen por sus hijos, así como los individuos por sus países. La ceguera física frente a la espiritual, el poder de la ciencia, la radio como arma de resistencia, la posibilidad de magia... de leyenda.

Con acento mítico, construido a partir de sentencias, aborda cada capítulo a balón parado para hacer confluir, durante la Segunda Guerra Mundial –la ocupación alemana de Francia–: a una chica ciega, un joven huérfano experto en construir y reparar radios, un oficial nazi, un diamante maldito, la pasión por la ciencia, el amor por Julio Verne... Todo ello, bajo montones y montones de bombas. Las vidas de los dos jóvenes se desarrollan en lados opuestos de la frontera hasta que la casualidad permitirá, en Saint-Malo, el encuentro entre quien nada ve y aquel que todo lo oye.

A pesar de mostrar el inicio de la propaganda nazi y el antisemitismo, la narración no profundiza en los horrores del Holocausto ni en los detalles de la guerra, ya que se ocupa del punto de vista subjetivo de ambos jóvenes. La radio es el tercer protagonista omnipresente. A través de ella se conocen los avances del nazismo y la ocupación; su pasión hertziana les define y da significado a sus vidas hasta entrelazar sus caminos.

Se trata de una novela de fuerte impacto emocional, concebida como una pieza operística, con una armónica contraposición entre graves y agudos, sostenida sobre sutiles matices. Aunque no estamos ante una obra maestra, asistimos a una historia deliciosa que lleva impreso en su ADN colisionar mediante líricos misiles contra el corazón del lector.
Primeras páginas

[Versión Kindle]

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