Sostenía el formalista ruso Víctor Shklovski (1984, p. 233) que el legado literario de un escritor –al igual que la tradición del inventor– consiste en la suma de todas las posibilidades técnicas que su época le brinda, a lo que Enrique Vila-Matas añadiría, tal vez,el delirante compendio de todas las frases, de todos los periodos sintácticos, de todas las citas que en este mundo caben: su característica, felicísima e imperativa necesidad de relacionarlo todo en un tejido intertextual. La premisa de Shklovski fue adoptada de manera incondicional, entre otros, por el fronterizo Danilo Kiš, quien la elevó a emblema de su propia literatura.
