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martes, 23 de octubre de 2018

Ray Bradbury "El país de octubre"

El país donde siempre está haciéndose tarde. El país donde las colinas son niebla y los ríos neblina; donde el mediodía pasa rápidamente, donde se demoran la oscuridad y el crepúsculo, y la medianoche no se mueve. El país que es principalmente sótanos, subsótanos, carboneras, armarios, altillos, y despensas alejadas del sol. El país que habita gentes de otoño, que sólo tienen pensamientos otoñales. Gentes que pasan por las aceras desiertas con un sonido de lluvia...

John Williams "Stoner"


Da la impresión de que Stoner es una historia banal, la historia de un tipo que iba para agricultor, que estudia filología inglesa y se hace profesor de la Universidad de Columbia donde pasa toda su existencia. Que se enamora perdidamente de una mujer con la que comienza a ser infeliz la misma noche de la ceremonia conyugal:

Rodrigo Fresán "La parte inventada"


¿Cómo funciona la mente de un escritor? La parte inventada busca respuesta a esa pregunta adentrándose en la mente de un escritor que trata de escribir su propia historia. O de reescribirla a su manera. ¿Cómo funciona la mente de un escritor?

Sergio Pitol "Los mejores cuentos"


Dice Pitol que en una casa de campo escribió sus primeros cuentos. Pasaba allí la convalecencia de una ruptura amorosa. Se proponía odiar al mundo, pero no lo conseguía. Por las mañanas escalaba una cordillera para rodearse de una aureola romántica, decadente, aun diabólica. Buscaba acantilados escabrosos y le venían a la mente los acantilados de Devon, un viaje a Inglaterra, y entre ese deseo de viajar y la contemplación de un maravilloso paisaje se adormecía en la hierba, para después llegar radiante de alegría a su casa y ponerse a leer a James, Kafka, Faulkner, Borges, Rulfo.

F.Scott Fitzgerald "Suave es la noche"(Tender is the night) 1934


Fitzgerald es, sin duda, el gran cronista de los locos años veinte y de los no menos enloquecidos y más sombríos años treinta. Su enorme talento, su sensibilidad y capacidad de observación han dejado una profunda huella en sus millones de lectores.

Elvira Navarro "La ciudad en invierno"

La infancia y adolescencia de una mujer, capturadas en cuatro narraciones autónomas realmente turbadoras que nos muestran sin ambages que la realidad no es lo que parece, y que cuestionan el tópico de la inocencia juvenil: la implacable tiranía de una niña, unos <> juegos eróticos que acabarán en desastre o el amor como manipulación. Distintas caras de un personaje femenino complejo, sorprendente y muy atractivo.

Andréi Biely "Petersburgo"

Petersburgo, del ruso Andréi Biely, es una de las novelas cumbres del siglo XX: la expresión «obra maestra», tantas veces usada a la ligera, cobra verdadero sentido con novelas como esta. La obra de Biely es un claro ejemplo de cómo se puede producir una renovación formal en la literatura, sin descuidar la impecable calidad y sin abdicar de la responsabilidad de reflejar la realidad histórica del momento, con la que siempre está comprometida la mejor literatura.

S.I.Witkiewicz (Witkacy) "Insaciabilidad" (Nienasycenie)

Insaciabilidad, una de las obras capitales en la revolución de la narrativa en este siglo, apareció en 1930 y no fue reimpresa en Polonia hasta 1957, fecha a partir de la cual traducciones a distintas lenguas le han ido poco a poco restituyendo su lugar principal en la literatura del siglo XX.

W.G.Sebald "Vertigo"

Un Beyle agitado y febril que entra en Ivrea con el ejército napoleónico en 1800 en Beyle o el extraño hecho del amor, su exaltación ante la música y el amor antes de ser Stendhal y de escribir sobre el amor desde la perspectiva del milanés vocacional en que se había transformado; un viaje de Inglaterra a Viena en 1980, en All’ estero (En el extranjero), las errancias del flâneur que destroza los zapatos en sus interminables caminatas por la ciudad en la que un día se cruza con Dante.

Stephen King "El resplandor" (The Shining)

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El Resplandor (titulo original The Shining) tercera novela de Stephen King, publicada en 1977. El título se inspiró en la canción de John Lennon "Instant Karma!", que contiene la línea «We all shine on...» King quiso en un principio ponerle el título The Shine, pero lo cambió cuando se dio cuenta de que "shine" era un título muy despectivo para los negros.

Néstor Sánchez "Cómico de la lengua"


Los escritores exploran la propia vida, y la ajena, planteando un motivo claro: sólo lo que se escribe tiene el poder de existir. Enrique Vila-Matas, en Bartleby y compañía, habla sobre los escritores que abandonaron la escritura. Ese abandono es, hasta cierto punto, un abandono de la vida.

Jules Renard "Diario 1887-1910"

Jules Renard comenzó a escribir su Diario con apenas veinte años. Una obra personal que lo acompañó a lo largo de su vida y lo consagró póstumamente como uno de los autores más sobresalientes del siglo XX.

Enrique Vila-Matas "Mac y su contratiempo"

Aviso para adictos: he aquí un Vila-Matas doble hipervitaminado. Y para el lector neófito: hágase con uno de sus primeros libros, 'Una casa para siempre' (1988), léalo y zambúllase de inmediato en este. Porque 'Mac y su contratiempo' es una reescritura de aquella novela de cuentos encadenados en la que Vila-Matas, a través de un ventrílocuo angustiado en busca de su propia voz, proclamaba con más seriedad que ironía su única y definitiva fe: la de creer en una ficción que se sabe ficción, la de saber «que la exquisita verdad consiste en ser consciente de que se trata de una ficción y, sabiéndolo, creer en ella».

Esa era la casa metaliteraria para siempre de la que Vila-Matas se hizo huésped permanente, una casa a cuatro vientos, tres huracanadamente literarios y uno que da a la calle por donde circula la "famosa realidad", como él la llama, donde, por ejemplo, como aquí, la crisis económica se hace visible en la proliferación de mendigos.

Patrick Modiano "Más allá del olvido"

«Y si la felicidad consistía en esa embriaguez pasajera que experimentaba aquella tarde, entonces, por primera vez en mi vida, era feliz.» 
Un joven aspirante a escritor coincide con una pareja de paso en un París invernal.

A.G. Porta "Las dimensiones finitas"

"Lo de leer en diagonal no se lo recomiendo a nadie, a no ser que lo haga por amor", dice en un momento dado el narrador de la nueva novela del autor levemente de culto A. G. Porta (Barcelona, 1954), y en esta cita cabe buena parte del libro, de su tono y sus intenciones, además de sus temas. Porta, conocido por haber debutado a cuatro manos con su amigo Bolaño, adscrito por aproximación a la categoría de lo metaliterario, ofrece en esta ocasión una historia que es al mismo tiempo crónica de la crisis y dietario amoroso, un juego irónico que acaba revelando una melancolía cándida, o al revés. Las dimensiones finitas, en fin, es una novela atravesada por una amabilidad definitiva.

Blaise Cendrars "Antologia negra"

Publicada por Blaise Cendrars en 1921 y editada en nuestro país en 1930, en traducción de Manuel Azaña, la Antología negra constituye una inolvidable colección de relatos que reúne lo más interesante de la literatura tradicional del continente africano. Es, además, un testimonio del interés de las Primeras Vanguardias por el arte primitivo, del que artistas como Derain o Picasso extrajeron fructíferas lecciones.

Andrea Bajani "Saludos cordiales"

Tras la marcha de la empresa del todopoderoso director de ventas, un gris empleado retoma uno de los más denostados cometidos de este: escribir las cartas de despido, supuestamente humanas e inspiradoras, a sus compañeros, quienes por los pasillos le llaman el Matarife mientras él recibe los elogios de una dirección demencialmente empeñada en purificar, recortar y producir.

Ricardo Piglia "Los diarios de Emilio Renzi" (Los años felices"

El nuevo tomo, que abarca de 1968 a 1975 y lleva la cabecera ‘Los años felices' (quizás con ironía kafkiana a propósito de la relación entre vida privada y entorno político, porque vaya años para Argentina), es en efecto otra prueba de la obsesiva e irrenunciable voluntad del autor de constituir una estrategia, un tono y un estilo narrativos que sean al mismo tiempo: personales; reinterpretativos del canon de su país; vanguardistas en sentido amplio y no coyuntural (en un momento dado, Piglia ensalza las ventajas de leer los libros-que-hay-que-leer cinco años más tarde que sus compañeros de época, y cuestiona sin parar la vanguardia que sólo vale para ser “futura academia”); políticos en un sentido profundo de lógica interna, no en lo anecdótico; y reflexivos en torno a las conexiones entre verdad y falsedad en el campo de la escritura y la lectura.

Busby Berkeley "Gold Diggers" (1935)

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