Estos 21 relatos son una clara muestra de que los intereses y la versatibilidad de Charles Bukowski iban más allá de los tópicos en los que se le ha encasillado injustamente.
Por supuesto que hay alcohol, sordidez, miseria, sexo, carreras de caballos, escritores borrachos y demás, pero abundan las historias que no están contadas en primera persona, y Henry Chinaski aparece poco.
