Conocemos a Lucrecia Borgia, desde muy jovencilla, tal como un día debió ser, una niña alegre e infantil, hasta que un día la casan y empieza a convertirse en víctima, en una pieza del juego del poder en manos de su hermano, César Borgia. Estamos en un mundo muy influenciado por la filosofía de Nicolás Maquiavelo, presidida por la idea de “El fin justifica los medios”, que César Borgia aplica al pie de la letra, y es más, incluso Maquiavelo se inspiró en él para escribir su obra máxima, “El Príncipe”
