7) A Vila-Matas. Siempre se escribe un texto diferente del que se tenía pensado. “Lo que acabamos transcribiendo en el papel es algo distinto de lo que teníamos proyectado”, comenta Vila-Matas en Doctor Pasavento. Es cierto, porque lo que llevaba un tiempo pensando escribir era que Pasavento, o Bartleby, es decir, el Doctor Toteking un día volvió de su viaje a Gansbaai (Sudáfrica) con una historia. Volvió siendo otro, o sea, siendo escritor, siendo un extraño, convertido en un extranjero que volvía a Sevilla, que volvía a su casa-búnker, a su Casa Malaparte.