Plaça Rovira.Sres. Sinclair
Castigada su memoria por la edad y la derrota, el capitán Blay de El embrujo de Shanghai, una de las más entrañables criaturas de Juan Marsé, se hace repetir por los chavales del barrio cómo se llama y dónde vive porque, dice, lo ha olvidado, y han de acabar acompañándolo a casa, en la calle Sant Salvador, 8. Pero hoy ni así la encontraría porque la finca ni existe, ocupado todo por un gigantesco supermercado Condis, base de una bloque informe naranja y gris, de ocho pisos, que abarca la manzana entera.