Enero de 2015: Enrique Vila-Matas vuelve a París, ciudad en la que residió durante su juventud y en la que se afianzó su vocación literaria. Será la ocasión de rememorar a su lado los caminos que le han llevado a ser uno de los escritores españoles más originales y más apreciados internacionalmente. Desde los inicios de su vocación artística, orientada primero hacia el cine, su voluntad después de constituirse en un escritor original y diferente, las lecturas influyentes y los encuentros decisivos. Pero la estancia en París permite el nacimiento de nuevas amistades, como la del pintor Miquel Barceló que le invita a visitar sus talleres parisinos y realiza su retrato.
