Jaume Sisa se define como “cantautor galáctico”, en una suerte de autoparodia desmitificadora sobre su forma de entender la música: “lo del punto de vista galáctico vendría a ser la manera de hacer –música en este caso– no desde un prisma único, sino con muchas miradas a la vez. Y es que –teniendo en cuenta que la realidad y la vida son muy diversas y amplias– es imposible contarla desde un solo punto de vista. Por eso, la estética galáctica bebe de muchas fuentes diferentes…”
