Moravia es un representante idóneo de lo que se suele llamar 'escritor comprometido'. Su compromiso es, inicialmente, contra el fascismo establecido y contra una pusilánime burguesía italiana que lo aceptó y se adaptó al 'orden nuevo' con una sorprendente facilidad. Con un estilo influido por el realismo francés, una atracción por la investigación psicológica y una inteligente utilización de la ironía, Moravia ha sido uno de los más demoledores y personales cronistas literarios de un tiempo y un país en el que un sistema político dictatorial propiciaba las visiones y los análisis más colectivos que su irrenunciable individualismo.
