Desde 1969, en los inicios de King Crimson [KC], que el nombre del grupo, y el de Robert Fripp, ha estado unido a una sola discográfica: EG Records. Pero el tiempo y las circunstancias lo cambian todo.
“La relación con EG se estableció en torno al acuerdo mutuo, la confianza, la participación, el compartimiento de los gastos; y fue, desde luego, idealista pero destacable. Funcionó bien”, asegura Fripp, que continúa: “En un principio la función de EG era ser el intermediario entre los grupos y las compañías grandes.
