Bowie y Visconti continuaron colaborando en la producción de un nuevo álbum con canciones completamente originales. El resultado de estas sesiones fue Heathen (2002), su mayor éxito mundial desde mediados de los 80. Un disco oscuro y atmosférico, con cierto sonido retro, prorrogando el tacto compositivo de Hours y la vuelta a los 70 sin perder el contacto con sonidos actuales. que para sus fans supondría el mejor Bowie en años.
