Acababa de leer L´art de portar gavardina, de Sergi Pàmies y aun estaba bajo los efectos de la lectura de ese libro tristísimo, pero escrito con una felicidad monumental, cuando observé que en el canal Betevé, estaban entrevistando al propio Pàmies, lo que me pareció perfecto, porque iba a ahorrarme las preguntas que sobre el libro quería hacerle. Le conozco de hace años y en las dos últimas décadas he seguido con especial atención los emocionantes e intelectuales (aunque muy bien disimulados) derroteros por los que se ha adentrado su narrativa. Y tenía algunas preguntas qué hacerle, aunque de repente vi que en realidad no tenía ninguna, porque me bastaba con estar todavía bajo los estimulantes efectos de la lectura y seguir con el autor, ahora en pantalla, y quedarme con la idea —que, además, corroboró la entrevista— de que se lo pasaba en grande cuando generaba ficción.
