A pesar de la reducida extensión, una muestra bien representativa, suerte de concentrado donde el lector encontrará sus temas habituales (la angustia existencial y creativa, los excesos etílicos, el sexo ligero y los amores dolientes, la crítica feroz al sistema político y económico, cultural y literario, o la observación fraterna de los marginados) y el estilo con que los expresa, caracterizado por un tono prosaico, con aire de relato o diálogo, al que subyace sin embrago un ritmo netamente lírico que logra mediante una trabajada y rara versificación.
