Acabo de terminar una de las mejores novelas que he leído en mi vida. Me ha hecho reír, llorar, pensar y, sobre todo, envidiar intensamente a su autor: John Irving. El libro se llama Una mujer difícil Si pueden, tómense un par de días libres, enciérrense con estas 567 páginas de literatura total y déjense llevar. Notarán como, al poco de despegar, la novela adquiere una velocidad no exenta de turbulencias que perdura durante todo el viaje.
