De vez en cuando en el ámbito musical aparece lo que yo llamo una “estrella fugaz”, una figura que con su talento y presencia revoluciona o impacta de un modo notable el mundo de la música para luego desvanecerse rápidamente dejando una marca imborrable. No hay duda de que Jimi Hendrix encaja perfectamente dentro de esta categoría.
Quizá el guitarrista eléctrico de rock por excelencia, el estándar de referencia con el que serian juzgados y/o comparados el resto de guitarristas venideros.
The Jimi Hendrix Experience supuso el éxito masivo para el prodigo guitarrista de Seattle que en un instante paso de acompañar a gente como The Isley Brothers o Little Richard en calidad de músico de sesión a ser un icono generacional y uno de los guitarristas más innovadores y reconocidos del momento.

