La belleza de la escritura habitual de Iván Turguéniev cede paso en esta novela a la observación minuciosa y descarnada de los distintos personajes que pululan por ella. En Padres e hijos la naturaleza y la relación del hombre con ella apenas tienen importancia: lo que en esta ocasión interesa al autor es mostrar una sociedad en crisis que atraviesa un periodo de intensos cambios sin que los que están inmersos en ellos se den cuenta de la relevancia del momento.
