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3.11.19

José María Pozuelo Yvancos "Vila-Matas: la vida, la tinta, la escritura" (París no se acaba nunca)

A la altura de 2003, cuando publicó París no se acaba nunca, llevaba Enrique Vila-Matas varios años en estado de gracia, en coincidencia con su autoconciencia de escritor. A otros ese estado los vuelve estúpidos, engreídos, ensimismados. A Vila-Matas le estaba provocando en cambio una creatividad desbordada, como si el dispositivo de alto riesgo que había emprendido desde Historia abreviada de la literatura portátil (1985) encendiera, precisamente en función de ese riesgo, las luces de su inteligencia narrativa y provocara los enormes destellos que el lector encontrará en este libro y que anticiparon los formidables Bartleby y compañía (2002) y El mal de Montano (2003).

10.12.18

Enrique Vila-Matas "París no se acaba nunca" 2003 Autobiografía literaria

Aparentemente, la revisión irónica de los dos años de mi juventud que pasé en París tratando de repetir la experiencia de vida bohemia y literaria del  Hemingway de París era una fiesta. En realidad, un intento de darles a mis lectores alguna noticia verdadera sobre mí. Pero todo esto disfrazado bajo la idea de que el libro es un fragmento de la novela de mi vida en el que todo es verdad porque todo está inventado, pues a fin de cuentas un relato autobiográfico es una ficción entre muchas posibles. 
2003

23.11.18

Enrique Vila-Matas "París no se acaba nunca" ( 2003) Apuntes de París no se acaba nunca

Apuntes de París no se acaba nunca
Aparentemente, la revisión irónica de los dos años de mi juventud que pasé en París tratando de repetir la experiencia de vida bohemia y literaria del  Hemingway de París era una fiesta. En realidad, un intento de darles a mis lectores alguna noticia verdadera sobre mí. Pero todo esto disfrazado bajo la idea de que el libro es un fragmento de la novela de mi vida en el que todo es verdad porque todo está inventado, pues a fin de cuentas un relato autobiográfico es una ficción entre muchas posibles.

11.4.14

Enrique Vila-Matas "París no se acaba nunca:Tan feliz que ni me enteraba" 2003


«Fui a Key West, Florida, y me inscribí en la edición de este año del tradicional concurso de dobles del escritor Ernest Hemingway. La competición tuvo lugar en el Sloppy Joe's, el bar favorito del escritor cuando vivía en Cayo Hueso, en el extremo sur de Florida. No es necesario decir que presentarse a ese concurso -repleto de hombres robustos, de mediana edad y con poblada barba canosa, idénticos todos a Hemingway, idénticos incluso en su vertiente más estúpida- es una experiencia única.