Con Brian intentando recuperarse del golpe que supuso la anulación de SMiLE (aunque, en cierto modo, también fue una liberación) y liderados por su nuevo manager David Anderle, consiguen que Capitol les permita publicar sus discos en el nuevo sello del grupo, Brother Records. A cambio, los Beach Boys retirarían la demanda interpuesta por el retraso en el pago de los derechos de autor.
