Puede parecer raro y supongo que hasta difícil de ver, pero la obra de Benet no ha dejado nunca de estar presente en lo que he ido escribiendo a lo largo de los años. Es más, creo que he perdido dinero por su culpa, porque fue el que me contagió la necesidad de no hacer concesiones al lector y escribir básicamente para pocos, quizás sólo para uno mismo, porque siempre he tenido la impresión de que en cuanto el escritor se guía por el público está perdido.