No es el único autor de su tiempo que empleó sus fuerzas en esa batalla inútil. Pero sí es de los pocos que llegan a convencernos de que el esfuerzo, pese a todo, merecía la pena.
De eso tratan estos diarios; que, pese a ceñirse a los dieciséis últimos años de la vida del autor, abarcan, en su incesante ajuste de cuentas con el pasado, toda su existencia, incluyendo sus inicios en la Polonia de entreguerras y los años de miseria y anonimato que siguieron a su azarosa llegada a la Argentina, en vísperas de la II Guerra Mundial.