«Un domingo por la mañana mi hermano llamó por teléfono y dijo que había formado un grupo en el que había dos guitarras solistas. Yo pensé “vaya, qué raro es eso”. Y luego dijo: “también tenemos dos baterías”. Y yo respondí: “¡eso sí que es raro de verdad!”. También tenían un bajista. Y luego dijo: “pero cada cual está pendiente sólo de su instrumento, nadie ha compuesto música todavía y a ninguno de ellos le gusta cantar. Así que, ¿por qué no vienes y le pones arreglo a todo esto y haces llegue a alguna parte?”.
Ese fue probablemente el mayor elogio que me dirigió en su vida. Yo le dije: “tío, deja que cuelgue el teléfono. Tengo que ir ya mismo”. Y salí pitando hacia Jacksonville tan rápidamente como pude. Eso fue el comienzo de Allman Brothers Band»
