En el Viaje a la Luna se dan cita Julio Verne, H. G. Wells y la ciencia ficción naíf de la época, esa misma época que verá nacer sobre el papel a héroes como John Carter de Marte. Los exploradores llegan a su destino en un proyectil gigantesco para encontrar que nuestro satélite está habitado por criaturas extrañas, y se enfrentan a ellas antes de volver a la Tierra. El límite no está en las posibilidades técnicas, sino tan solo en la imaginación desbordada del cineasta.