Los dos protagonistas, antes intercambiables que complementarios, vagabundean sin objeto, en tanto toman la decision de emprender un viaje hasta los remotos confines de la nada y el silencio.
«Mercier y Camier», novela-puente, novela-encrucijada, y también, en varios sentidos novela iniciática, no sólo porque inaugura el tránsito de Beckett a la lengua francesa y el más fructífero, febril periodo de su producción literaria (1946-1950).