"No está nada mal cumplir cincuenta años junto al descubrimiento del ADN y la galletita marca Oreo", sonrió George Plimpton el año pasado durante los festejos por el medio siglo de The Paris Review. El neoperiodista, novelista, habitual cameo (apareció tanto en Lawrence de Arabia como en un episodio de Los Simpson), alguna vez pitcher de beisbol, golfista curtido, biógrafo oral de Edie Sedgwick y Truman Capote e insuperable relaciones públicas, Plimpton uno de los miembros fundadores y bohemios en la Ciudad Luz, junto a William Styron y Peter Matthiessen entre otros, de esta ya legendaria publicación trimestral con un tiraje de diez mil ejemplares, a menudo en problemas financieros y rescatada del cierre por un hijo del Aga Kahn murió poco después
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9.1.21
Ernest Hemingway "Relatos" Colección Reno)
Los asesinos
Che te dice la patria?
Una comida en Spezia
Después de la lluvia
Cincuenta de a mil
Un canario como regalo
16.10.20
Ernest Hemingway "Verdes colinas de África 1935 (Colección Reno)
Hay una escena de Midnight in Paris en que Corey Stoll, que interpreta a Ernest Hemingway, mira fijamente al pobre e irresoluto protagonista, Ower Wilson, y sentencia: “Ningún tema es horrible si la historia es veraz. Y si la prosa es limpia y honesta. Y si afirma su valor y elegancia bajo presión.”
21.7.20
Juan Marsé: ¿Dónde está el gato? 2017
Es una pregunta habitual en casa. Por ejemplo, al empezar y al acabar las vacaciones de verano, con las maletas y las bolsas ya cargadas en el coche, bien para ir o para volver de Calafell. ¿Dónde está el gato? Nos miramos como tontos unos segundos, luego lo buscamos por toda la urbanización, agitando el saco del pienso. Nada, ni rastro del gato. Lo mejor es tomárselo con calma y esperar; pero puede tardar horas, e incluso días, en dignarse a volver. Así que pasado el rato descargamos el coche y deshacemos algunas bolsas, las justas para prepararnos algo para cenar, quizá también para desayunar.
17.3.20
Enrique Vila-Matas "La verdad va hacia ti" (ToteKing-Búnker) 2020
Hemingway se asomaba a su ventana alta de la Place de la Contrescarpe de París y pensaba: no te preocupes, has escrito antes y lo harás de nuevo, todo lo que necesitas es escribir una frase verdadera, escribe la frase más sincera que puedas.
8.12.19
Ernest Hemingway "El gato bajo la lluvia"
Sólo dos americanos había en aquel hotel. No conocían a ninguna de las personas que subían y bajaban por las escaleras hacia y desde sus habitaciones. La suya estaba en el segundo piso, frente al mar y al monumento de la guerra, en el jardín público de grandes palmeras y verdes bancos. Cuando hacía buen tiempo, no faltaba algún pintor con su caballete. A los artistas les gustaban aquellos árboles y los brillantes colores de los hoteles situados frente al mar
Enrique Vila-Matas "Volver a leerlo" (El gato bajo la lluvia- Hemingway)
En extrañas circunstancias perdí Tema libre, de Alejandro Zambra, por lo que al llegar a Madrid, a la Feria, tuve que hacerme con otro ejemplar del libro en la caseta de Méndez. Por la noche, en el hotel, revisando lo que días antes ya había leído con atención en aquellas páginas, me detuve de nuevo en el párrafo en el que Zambra dice que un profesor nunca debiera darles a sus estudiantes libros que entendiera del todo y que más bien sería mejor que sintiera la necesidad de compartir con ellos los libros que, pareciéndole fascinantes, no acabara de comprender. Y añadía: “Esto es clave, pienso yo: lo que nos importa de un libro está asociado a la sensación de que hay algo que no entendemos del todo. La felicidad de la lectura está asociada a la posibilidad de la relectura”.
29.1.19
Gabriel García Márquez "Mi Hemingway personal" 1981
Lo reconocí de pronto, paseando con su esposa, Mary WeIsh, por el bulevar de Saint Michel, en París, un día de la lluviosa primavera de 1957. Caminaba por la acera opuesta en dirección del jardín de Luxemburgo, y llevaba unos pantalones de vaquero muy usados, una camisa de cuadros escoceses y una gorra de pelotero. Lo único que no parecía suyo eran los lentes de armadura metálica, redondos y minúsculos, que le daban un aire de abuelo prematuro. Había cumplido 59 años, y era enorme y demasiado visible, pero no daba la impresión de fortaleza brutal que sin duda el hubiera deseado, porque tenía las caderas estrechas y las piernas un poco escuálidas sobre sus bastos.
16.1.18
29.6.14
Ernest Hemingway "Adiós a las armas" 1929 (Colección Reno)
El lector es llevado al frente de Piave, al encarnizado enfrentamiento entre las tropas austríacas e italianas. Descubrimos las primicias y el desarrollo del profundo amor que unirá a Henry, teniente de ambulancias norteamericano herido en una ofensiva, a la enfermera Catherine Barkley.
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