Me marcho, es tardísimo. Escondo mi mano tullida de nacimiento y dejo a la vista la otra, aquella con la que retuerzo cuellos de gatos callejeros. El calor, te digo, parece como un traje invisible, le dan ganas a uno de quitárselo. Me voy, dejo aquí una crema de afeitar como único aroma. Qué ridículo me verías si supieras lo que pienso. Sé que soy sólo un lugar, un hueco del barrio, soy este sitio de seres con paños fríos en el cuello, también de lavacabezas con apoyapiés eléctricos. Me marcho, es tardísimo, te digo. Jamás he tocado la vida ni con la punta de los dedos. Me voy, pero me quedo, porque soy el lugar, y un lugar nunca se mueve. Me quedo porque sólo tengo calma donde ya he estado, sólo calma donde nadie me dice quién soy, ni sabe quién he sido. Y porque la tarde es lenta y se astilla y me es familiar esta bruma sin niebla, los fríos paños blancos, esta cuesta suave del final del día.
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8.6.20
10.5.20
Gonçalo. M. Tavares "El reino" 2018.Prólogo de Vila-Matas
El reino reúne las cuatro novelas cortas Un hombre: Klaus Klump, La máquina de Joseph Walser, Jerusalén y Aprender a rezar en la era de la técnica, escritas por Tavares entre 2003 y 2007. Estamos ante una de las obras fundamentales de uno de los mejores autores europeos contemporáneos, que invita a reflexionar sobre un contexto político de enorme actualidad: la libertad del individuo en sociedad, la violencia y el poder del Estado o las relaciones sociales. El Tavares de El reino es «abrumadoramente político», como recuerda Vila-Matas, «por su tendencia a utilizar lo narrado para aportar lucidez a los lectores, para decirles a éstos que han de permanecer sumamente atentos, pues apenas nada hemos logrado todavía los seres humanos».
Ednodio Quintero "Cuentos salvajes" 2019.Prólogo de Vila-Matas
Según el horóscopo chino, soy jabalí. Creo que el otro me define mejor: pez. Esquivo y resbaladizo. Tal vez una trucha de lomo irisado remontando una cascada. Además, me gusta la forma simplificada de ese graffiti que los primitivos cristianos pintaban en las catacumbas. Mi naturaleza se complace en el agua. Pero en sueños vuelo como un halcón.
9.5.20
Herman Melville "Bartleby, el escribiente" Una historia de Wall Street 2019. Prólogo de Vila-Matas
Introducción de Enrique Vila-Matas, que reflexiona sobre esta historia que tiene un claro paralelismo con Kafka y ha influenciado a autores como Beckett, Camus, Gombrowicz o el mismo Vila-Matas.
«Preferiría no hacerlo -repetí yo como si fuera su eco, levantándome muy alterado y cruzando la habitación de una zancada-. ¿Qué quiere decir?»
Roberto Brodsky, Adiós a Bolaño, prólogo de Enrique Vila-Matas 2019
“Querido Brodsky: Hace un rato, solo y en la noche muy lejana del barcelonés barrio del Coyote, donde vivo, he regresado por una vía impensada a esos últimos días del pasado siglo, de los que probablemente nunca salí. Y he vuelto a Chile, a Valparaíso, a aquel fin de milenio en la terraza inagotable del Brighton, ya sabes: donde la pólvora. He vuelto a aquella madrugada en la que hablamos hasta el amanecer del amigo común al que tanto admirábamos: Roberto Bolaño. Hacía sólo cuatro años que había publicado Estrella distante, un puntal imprescindible de su obra, pero de lo que en gran parte hablamos aquella madrugada fue sólo de una incógnita: nos preguntábamos si sus poemas, sus novelas, sus cuentos no surgían de vivir en un espacio que no era el suyo y que percibíamos duro, a pesar de los días gloriosos en los que el amigo se había sumergido.” --ENRIQUE VILA-MATAS.
Bernard Quiriny "Cuentos carnívoros" 2008. Prólogo Enrique Vila-Matas
«Si estos hechos pasmosos son reales, voy a volverme loco; si son imaginarios, ya lo estoy». He aquí el epígrafe de Ambrose Bierce que Bernard Quiriny escogió para este volumen de catorce relatos (quince con el de Vila-Matas que abre el libro y que, a decir del autor español, es tanto prólogo como «un relato que comunica con el resto de cuentos del libro»), todos ellos teñidos por la magia y por un mundo de fuerzas ignotas, en el que sus personajes se encuentran como por casualidad en el vértigo de una simetría desasosegante, el ápice de un deseo o, como los yapus, en el constante malentendido que es incluso provocado por ellos mismos. El lector se verá llevado, de la mano de un escritor iluminado por un poético y volátil humor negro, hacia un vertiginoso torbellino.
22.4.20
Chet Baker "Como si tuviera alas" 1999 Epílogo de Vila-matas
Barcelona estaba espléndida en diciembre del 63. Después de París casi parecía una ciudad tropical. Cerré un trato para trabajar un mes en un club que estaba en un sótano, y que llevaba sólo un año ofreciendo música de jazz. En la planta de abajo bailaba Antonio Gades con acompañamiento de guitarra, castañuelas y palmas. El club incluía en el trato un pequeño apartamento. Conseguí contactar al poco tiempo con varios médicos que me recetaban Palfium. Durante el tiempo que duró mi contrato conocí a una familia muy bien relacionada, de gran peso en la ciudad; a través de ellos conocí a un médico que tenía una clínica propia y ultramoderna, con su quirófano y todo. Era un cirujano cuya destreza y facilidades bastaban para que fuesen a verle pacientes del mundo entero. Pronto logré que me facilitara recetas, y todo empezó de nuevo.
15.4.20
Eduardo Berti. "Máquina de interrumpir prólogos" Prólogo, inédito en español, de Vila-Matas de la edición francesa
He de advertir al lector de que en cualquier momento este prefacio podría quedar interrumpido por la máquina de impedir prólogos que he inventado precisamente aquí mismo en esta casa de Berna en la que vivo desde hace unos meses, a cuatro pasos tan sólo de Kramgasse, 49, donde Einstein a principios del siglo pasado anunció al mundo su descubrimiento de la teoría de la relatividad. Por esos días, junio de 1905, él trabajaba en la Oficina de Patentes y se dedicaba a redactar informes sobre los numerosos inventos que llegaban a Berna, ciudad que ocupaba una posición pionera en el sector de la electrificación y vivía en una incesante y triunfal euforia de inventos —yo diría que la misma que recorre Inventario de inventos (inventados), el libro que el lector tiene en sus manos—.
27.3.20
Marcel Schwob "Viaje hacia Samoa" 2011. Prólogo Vila-Matas
Aparenta ser Marcel Schwob (Chaville, 1867-París, 1905) un autor menor. Pero no hay que olvidar que las apariencias se las pasó siempre por el forro, porque fue maestro en fugas y experto en desertar de cualquier aire estable. "Conténtate con toda apariencia. Pero abandónala y no te des la vuelta", escribe en El libro de Monelle. Así, por lo visto, actuó toda la vida. Malas lenguas comentaban que era un hombre muy móvil, pues se le veía por un instante de una forma, pero enseguida pasaba a ser distinto, visible y diferente desde otro ángulo y otro lado, y así iba moviéndose sin parar, hasta que doblaba cualquier esquina. Dejó París, un día, para irse en largo viaje a las islas Samoa, en el Pacífico Sur, entre Hawai y Nueva Zelanda. Se fue a ver la tumba de su admirado Stevenson y, cuando volvió, jamás se había visto a alguien tan cambiado, y todo el mundo vio en Schwob a un hombre ya sin apariencia.
7.3.20
ToteKing y Vila-Matas: la amistad entre un rapero y un autor de culto (prólogo de Búnker. Memorias de encierro, rimas y tiburones blancos)
El primer correo que me envió ToteKing llegó la noche de Reyes de 2018, inaugurando –no podía entonces preverlo– más de dos años de intensa y fantástica correspondencia:
“Hola Enrique ¿Cómo estás? Antes que nada discúlpame si te parece una grosería que te escriba sin conocernos (…) Soy Tote, llevo diez años leyéndote, y por consiguiente leyendo casi todos los libros que nombras en tus obras. Necesitaba darte las gracias, de verdad, mil gracias. Voy a escribir poco, porque me da vergüenza. He pasado de los mejores ratos de mi vida leyendo esto: Guía de Mongolia, el Diario de Gombrowicz, el Diario de Jules Renard, y Viaje al fin de la noche.
19.11.19
Sergio Pitol "Los mejores cuentos" 2009 .Prólogo Vila-Matas
27 de julio
Sergio Pitol está durmiendo en estos momentos en su casa de Xalapa y acaba de caer en las garras de uno de sus sueños más recurrentes y una vez más vuelve a verse andando con sus padres. Está caminando con ellos, van de excursión al campo. Todo en el sueño es idílico hasta que Sergio se pierde y entonces, como siempre, el entorno se le vuelve hostil, tenebroso.
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13.11.19
Jordi Mestre "Paraguas en llamas" 2019 Prólogo Vila-Matas
Me acuerdo de cuando en los últimos meses de 2006 empecé a visitar, con cierta ansiedad y frecuencia, Paraguas en llamas, blog literario de una exquisita inteligencia narrativa, indisociable de su gran sentido del humor. Era un blog que firmaba un tal Jordi, pero en el que no constaban más datos personales; ningún apellido, y solo la foto de un niño que llevaba puesta una gorra de marinero y que al principio pensé que era el anónimo Jordi en un momento de su infancia, hasta que un buen día descubrí, con sorpresa (porque ya me había acostumbrado a la idea de que aquel niño era él), que se trataba en realidad del pequeño Alexei Románov, el único varón del zar Nicolás II de Rusia.
11.7.19
Julio Ramón Ribeyro "La tentación del fracaso 2002.Prólogo de Vila-Matas
Primer diario parisino 29 de enero de 1954
Todo diario íntimo surge de un agudo sentimiento de culpa. Parece que en él quisiéramos depositar muchas cosas que nos atormentan y cuyo peso se aligera por el solo hecho de confiarlas a un cuaderno. Es una forma de confesión apartada del rito católico, hecha para personas incrédulas. Un coloquio humillante con ese implacable director espiritual que llevan dentro de sí todos los hombres afectos a este tipo de confidencias.Todo diario íntimo es también un prodigio de hipocresía. Habría que aprender a leer entre líneas, descubrir qué hecho concreto ha dictado tal apunte o tal reflexión. Por lo general se analiza el sentimiento pero se silencia la causa.
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