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7.1.21

Paraguas en llamas "Otras mujeres" última entrada en el blog 21/01/2015 (Bearn o la sala de les nines) Llorenç Villalonga

Una escena de la novela Bearn o la sala de les nines, de Llorenç Villalonga: el protagonista, que dedica los últimos años a escribir sus memorias, le cuenta a su paciente esposa, a la que durante décadas ha sido infiel sin recato, que “escribo sobre ti”. “¿Sólo hablas de mí?”, pregunta ella. “Hablo también de otras mujeres", admite él, "pero todas se reducen a ti. Nunca te he engañado”. La mujer muestra su escepticismo. “Quiero decir” –explica el marido- “que no te he engañado con nadie que no se pareciera a ti”.

28.7.20

Paraguas en llamas "Dije woops" venerdì, Maggio 20.2005

Anoche me acosté con muchas ganas de dormir y ningún sueño. Me distraje viendo a través de la ventana cómo unas nubes blancas manchaban ese cielo tan negro y por un momento creí que podría dormir. Pero me fijé demasiado en lo blancas que eran esas nubes y lo rápido que viajaban, pensé que debía haber mucho viento.

5.4.20

Paraguas en llamas "El libro del asesino" The Catcher in the Rye/ La plaça del diamant

He leído y oído yo muchas veces que la novela “El guardián entre el centeno”, de JD Salinger, es algo así como el libro de cabecera de varios asesinos estadounidenses, o que, como mínimo, la policía lo ha encontrado entre sus pertinencias al ser detenido el asesino de turno. Ese dato se ha repetido tanto que ya se ha convertido en algo así como un tópico, y parece otorgar al libro de Salinger una especie de aureola maldita. Yo he leído un par de veces la novela y jamás encontré en ella motivos para entender su ascendencia sobre los asesinos estadounidenses ni, menos aún, razones para matar a nadie.

1.4.20

Paraguas en llamas "Plegaria" 2005


“Concédeme, Señor, serenidad
para aceptar las cosas que no puedo cambiar,
valor para cambiar las que sí puedo,
y sabiduría para distinguir las unas de las otras”

No sé quién es el autor de esta plegaria. Yo la descubrí en la fantástica novela “Matadero Cinco”, de Kurt Vonnegut. Años después, a principios del 2001, se produjo una pequeña polémica en las cartas al director de “La Vanguardia” acerca de quién era su autor. Aunque no hubo unanimidad entre los lectores, la mayoría se inclinó por otorgar su autoría a San Francisco de Assís.

Paraguas en llamas (Amabilitat) 2005


“Sempre diuen: “Déu ens estima”. Si això és estimar, prefereixo una mica d´amabilitat”.

(Graham Greene: El Capità i l´enemic)

3.3.20

Enrique Vila-Matas "Fantasmas en el paseo de Gràcia" 10/2006 (Paraguas en llamas)

1La Universidad de Manchester, muy activa en los últimos tiempos, no para de presentar a la prensa estudios de todo tipo. En uno de ellos han demostrado la importancia en nuestra vida del primer perfume o colonia que entró en contacto con nuestro cuerpo, lo que algunos llaman "la fragancia original" y que por lo visto existe realmente. Es más, según parece, recuperar esa fragancia de la infancia puede ser un factor que nos ayude a estar más seguros de nosotros mismos.

30.12.19

Jordi Mestre-Paraguas en llamas.Passeig de Gràcia.Barcelona

Una de las pocas cosas que no me gustan de mi ciudad,Barcelona,es que no tiene un gran río.No me importaría que el Ayuntamiento suprimiera el Paseo de Gracia y montara un buen río urbano.
Paraguas en llamas.

13.12.19

Aranzazu Gordillo "‘Paraguas en llamas’" Jordi Mestre

Cuando alguien me dice que no le gusta la literatura de Enrique Vila-Matas ardo en deseos de recibir a continuación un buen argumento que sostenga dicha opinión para poder debatir largo y tendido. Pero los motivos suelen ser tan dispares como disparatados: porque siempre lleva abrigo, porque habla bajito o el peor y más jocoso que he llegado a escuchar, porque es demasiado intelectual (¿puede ser alguien demasiado intelectual?, ¿puede ser un lienzo demasiado bello o una comida demasiado deliciosa?

14.11.19

Paraguas en llamas "Inauguración".Primera entrada al blog 30/04/2005


¿Cómo celebrar la inauguración de un weblog? Así me gustaría hacerlo:

“Lo celebró imaginando que era visitado por una multitud de amigos, cuyas voces y gritos imitó con notable estruendo, molestando una vez más a los vecinos que, desde hacía tiempo, sabían que esa era su gran especialidad: simular que daba fiestas multitudinarias en su casa”

13.11.19

Jordi Mestre "Paraguas en llamas" 2019 Prólogo Vila-Matas


Me acuerdo de cuando en los últimos meses de 2006 empecé a visitar, con cierta ansiedad y frecuencia, Paraguas en llamas, blog literario de una exquisita inteligencia narrativa, indisociable de su gran sentido del humor. Era un blog que firmaba un tal Jordi, pero en el que no constaban más datos personales; ningún apellido, y solo la foto de un niño que llevaba puesta una gorra de marinero y que al principio pensé que era el anónimo Jordi en un momento de su infancia, hasta que un buen día descubrí, con sorpresa (porque ya me había acostumbrado a la idea de que aquel niño era él), que se trataba en realidad del pequeño Alexei Románov, el único varón del zar Nicolás II de Rusia.

13.10.19

Enrique Vila-Matas - Un amigo de la Red: Jordi Mestre (Paraguas en llamas)

Mientras se desataba la bochornosa guerra de los másteres y unos inocuos performers se desnudaban en el Prado, Rafa Cabeleira intuía la catástrofe que nos está alcanzando ya de lleno y daba en la diana con este tuit: “Acabaremos presumiendo de no tener estudios”. Su frase resplandecía el otro día en medio de la habitual acritud, mezquindad, paranoia y negatividad de las redes. Y al final, como si necesitara refugiarme de todo, me sumergí en el recuerdo de la historia trágica de mi amistad con Jordi Mestre, creador del blog Paraguas en llamas.

Enrique Vila-Matas "Paraguas en llamas" Jordi Mestre (1966-2016)

Entro con alguna frecuencia en www.miraquehefet.blogspot.com, un dietario digital que escribe un tal Jordi, que aparece en su web con una imagen que no ofrece una pista definitiva sobre él, pues se trata de una foto de cuando era niño y tiene en ella, a causa tal vez de la gorra de marino, la pinta de Pinter cuando le anunciaron que había ganado el Nobel. Acerca de sí mismo indica esto: “¿Datos personales? Básicamente uno: que nunca entiende nada”.