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30.4.21

Manuel Vilas: Para Enrique Vila-Matas . Resurreción 2005

Los pisos praguenses en que vivió Franz Kafka, y sus corbatas negras y sus sombreros y sus zapatos. El pelo enjuto de James Joyce, cuya mano quemó Dublín. Los amantes de Luis Cernuda, riéndose a sus espaldas. La esposa de Shakespeare, vieja y adúltera. Los ojos verdes y estrábicos de la enfermera jefe de la clínica en que murió Nietzsche.

26.8.20

Manuel Vilas "Los nadadores nocturnos" (El hundimiento) 2015

Voy a nadar al gimnasio, sí, prácticamente todos los días.
Bajo el agua parece que el fracaso no existe.

Miro a los otros nadadores de las otras calles de la gran piscina.

Nos miramos vagamente; las gafas de bucear impiden
ver el color de los ojos, ver los rostros torturados.

20.3.20

Manuel Vilas "Resurrección" 2005 XV Premio Internacional de Poesía Jaime Gil de Biedma

Resurrección es "un libro muy renovador, que se instala en los aspectos más desgarradores de la vida cotidiana; una poesía directa, escrita desde un sentimiento crítico, que nace de la provocación y que pisa un terreno entre la desesperanza y el escepticismo, pero que finalmente acaba abocado a la ternura".

Macdonald´s
Estoy en el MacDonald´s de la Plaza de España de Zaragoza,
haciendo la cola gigantesca,
con los ojos clavados en los carteles de los precios,
el dinero justo en la mano derecha,
billetes arrugados.
Estoy ahora en el piso subterráneo, arriba fue imposible.
Estoy sentado al lado de un niño negro que tiene en su mano
una patata amarilla untada de ketchup muy rojo:
Santísima bandera del otro mundo, el niño negro que resplandece,
mi hermano ciego.
El niño está solo, no bebe,
no le llega para la Cocacola, sólo patatas.
Sólo patatas, sólo patatas, esa desgracia,
esa soledad idéntica a la mía,
¿no lo entiendes?, sólo le llega para las patatas,
y está sentado, quieto,
en su trono, la negritud y el niño,
en el trono, allá, allá, en ese trono radiante.
MacDonald´s siempre está lleno.
Es el mejor restaurante de Zaragoza,
una alegría despedazada nos despedaza el corazón:
Por tres euros te llenan de cajas, de vasos de plástico, de bolsas,
de pajitas, de bandejas.
Es el mejor restaurante del mundo.
 Es un restaurante comunista.
Rumanos, negros, chilenos, polacos, cubanos, yo mismo,
aquí estamos, abajo, al lado de un muñeco,
al lado de un cartel que dice "I´m lovin´ it".
 Tengo una bota encima de un charco
de un helado de nata deshecho. Miro la nata comerse el tacón de mi bota.
Una nata blanca, despedazada.
Arde el sol sin tiempo, bulle la mano sucia.
A mi lado, una niña de veinte años le dice a un tío de diecisiete
que no le importaría hacérselo con él. Con él, con él, un eco negro.
 Y ríen y tragan patatas fritas.
Y yo trago patatas fritas.
Y dos maricas están enfrente comiéndose
 la misma hamburguesa goteante,
cada boca en un extremo, y se manchan y
 se muerden.
Y tragan patatas fritas. Y se besan. Y se tocan.
 Y se despedazan
En Londres, en París, en Buenos Aires,
en Moscú, en Tokio,
en Ciudad del Cabo, en Tucson, en Praga,
en Pekín, en Gijón,
somos millones, la tarde harapienta,
el dolor en el cerebro, la comida,
millones en miles de subterráneos esparcidos
por la gran tierra de los hombres.
Estoy en paz aquí con todo: barata la carne, barata la vida,
 baratas las patatas.
Me siento Lenin. Soy Lenin, el marica inusitado,
el gran hereje, el loco supremo,
el hijo de la última mano miserable que tocó
el monstruoso corazón del cielo.
Si Lenin volviera, MacDonald´s sería el sitio,
el palacio sin luna,
el gueto de las reuniones clandestinas.
Algo importante está sucediendo
en este subterráneo del MacDonald´s
de la Plaza de España de Zaragoza,
 pero no sé qué es.
 No lo sé.
De un momento a otro, vamos a arañar la felicidad:
el niño negro, los novios, el muñeco, la nata del suelo, mis botas.
Botas nuevas, de piel brillante, con la punta afilada en señal de muerte.
 En MacDonald´s, allí, allí estamos.
Carne abundante por tres euros. 

Manuel Vilas "Las manos de las cajeras" (Resurrección, XV Premio Jaime Gil de Biedma) 2005

Sólo dios sabe por qué se me regaló el don de aprenderme de memoria las manos de todas las cajeras que me han atendido y cobrado alguna vez en mi vida. Es un don inexplicable, frenético cautiverio de los ojos. Cajeras del Carrefour, del Sabeco, de Alcampo, cajeras de todas las tiendas que he visitado, llevo vuestras manos en el disco muy duro de mi memoria.    Manos grandes, pequeñas, manos tristes, alianzas, adornos, uñas de todas las formas y de todos los colores, venas bajo la piel, manos atadas a una máquina registradora, manos cansadas, uñas rotas. Falanges señaladas para trabajos pocos señalados.  Manos siempre pulcras, manos a veces de una belleza fulminante.   Manos inesperadas. Siempre que voy con el carro de la compra y dejo el azúcar y las galletas en el mostrador, y comienza la cajera el rito de coger con sus manos mi compra, me invade una rabiosa melancolía: miro esas manos que cogen lo que compro, esas manos esclavas, las mías que también lo son, las mías que sacan billetes de una cartera, las manos de ella, con sus uñas pintadas (he visto cien mil uñas encerradas en cien mil colores), los cambios, El Rey de España pasando de mano en mano, ausente él también con su efigie narcotizada, las estúpidas galletas, la abundante azúcar. Y es entonces cuando actúa mi memoria. Allí donde sólo hay manos muy baratas en trabajos muy duros, yo me aprendo esas manos muy de memoria: dedo a dedo, alianza por alianza, uña a uña, cada falange, cada vena abandonada a su suerte, cada pliegue de la piel, cada forma delicada de los dedos.

28.2.20

Manuel Vilas "Amor a Kafka"

Max Brod.FranzKafka
Me he pasado la vida leyendo libros sobre ti, querido Franz Kafka. Ahora mismo estoy viajando a Italia con el último libro que se ha editado sobre ti en la mano. A la gente, a los historiadores, a los intelectuales, les obsesiona tu paso por el mundo y necesitan escribir interpretaciones sobre tus inacabadas, insensatas novelas. El libro que llevo en la mano mientras paso los controles de seguridad del aeropuerto Adolfo Suárez lo ha escrito Benjamin Balint y se titula El último proceso de Kafka y yo lo devoro con amor porque habla de ti. Lo leo kafkianamente, pues mientras paso las páginas miro en mi teléfono móvil el implacable avance del coronavirus sobre Italia. Yo viajo, menos mal, a Roma, y el coronavirus se pasea por el norte, por la Lombardía y por el Véneto. Parece que regresa la Edad Media. Que retorna la maldición de la antigua peste. Ahora mismo el mundo contempla un combate entre Dante y Kafka.

21.11.19

Arnold Schönberg (Manuel Vilas, libro Alegría)

Fue un compositor, teórico musical y pintor austriaco de origen judío. Desde que emigró a los Estados Unidos, en 1934, adoptó el nombre de Arnold Schoenberg, y así es como suele aparecer en las publicaciones en idioma inglés y en todo el mundo. Junto a Stravinsky, se puede afirmar que fue el compositor más importante del siglo XX.

5.11.19

Manuel Vilas "Alegría" 2019


 Hay que hablar de Ordesa para hablar de Alegría porque ha sido Ordesa la novela que lo ha traído hasta aquí. Y como hablamos de literatura autobiográfica, ese aquí es literario y extraliterario, es vital y es su premio finalista, es su corbata exacta y vertical como la narración de una caída y su propio rescate. Quien espere encontrar en Alegría una nueva Ordesa se decepcionará, aunque sólo parcialmente. Alegría puede leerse, más que como una segunda Ordesa, como su consecuencia natural.

17.10.19

Manuel Vilas "Nueva Teoría de la urbanidad" 2019

Manuel Vilas nos entrega un texto didáctico y muy personal sobre la Urbanidad. Una obra que viene a sumarse y a poner broche de oro a la larga tradición de libros sobre las buenas maneras. Otro gran escritor, Ambrose Bierce, dijo que la Urbanidad es la forma más aceptable de la hipocresía. En esta obra también resuena el eco de la voz del diablo que inspiró a Bierce.

Manuel Vilas "Aire Nuestro" 2009

Arranca el libro con una catarata muy televisiva. Como un anuncio real, de estos nuestros, de la sociedad de consumo de toda la vida, que invita practicar la religión de un nuevo canal, AENE Televisión. Su programación es delirante -como cualquiera de los programas a los que se llega por el mando a distancia hoy- pero ilimitada en el tiempo y en el espacio, de manera que el espectador puede elegir, interactuar, charlar con Jesús, ver a Leone en el Telepurgatorio, o comprobar cómo Cernuda recibe el Cervantes mientras Lorca surca España en un cochazo. La madre de Lou Reed, se comenta, también anda metida en el ajo. Todo esto en un crescendo de fantásticos absurdos.

28.3.19

Manuel Vilas "Los inmortales" 2012

"Os recuerdo que los hombres y las mujeres morían, es decir, desaparecían de la realidad después de vivir unos pocos años, cantidades de tiempo insignificantes." Año 22011.

5.3.19

Manuel Vilas "Ordesa" 2018

Manuel Vilas, al que Dios confunda por rompernos el alma.Libro potente, sincero, a ratos descarnado, sobre la pérdida de los padres, sobre el dolor de las palabras que no se dijeron y sobre la necesidad de querer y ser querido. «Hace falta mucha precisión para contar estas cosas, hace falta el ácido, el cuchillo afilado, el alfiler exacto que pincha el globo de la vanidad. Lo que queda al final es la limpia emoción de la verdad y el desconsuelo de todo lo perdido.

Manuel Vilas "Lou Reed era español" 2016


Bienvenidos al maravilloso mundo de Manuel Vilas. Y bienvenidos a los alucinantes viajes de Lou Reed por España. Porque este libro son dos, montados como una sola película. 'La España Salvaje' es un libro de viajes y un libro de memorias. Es una reconstrucción verosímil y alocada de capítulos biográficos de una estrella del rock, y también una reconstrucción aproximada y tierna de episodios biográficos de una estrella de la poesía. Es poema en prosa y es prosa con música. Es una larga carta de amor de un escritor cosmopolita, que entiende que la mitología española de los siglos xx y xxi está conformada tanto por Luis Buñuel como por Jim Morrison, tanto por Pablo Picasso como por Lou Reed. Que la literatura es vida, tradición y rock and roll.

4.3.19

Manuel Vilas "España" 2008" reeditado 2018

»Mi identidad era la identidad de un español, lo aceptara o no. Quise entonces inventarme otra forma de estar en España. Me inventé un delirio personal. Esta novela es un delirio condenado al fracaso, pero la literatura siempre acaba en ese lugar, en el fracaso. Es el fracaso más honesto y más digno que conozco. España es un libro libérrimo, en donde la imaginación y el delirio campan a sus anchas.Recuerdo que titulé así esta novela, con título tan temerario, porque me parecía que la palabra más incómoda y casi maldita que existe en mi país es precisamente el nombre de mi país. Me parecía que ya solo ese hecho objetivo merecía un libro."

28.2.19

Manuel Vilas "Max Brod & Kafka" El último Motorista

Pero pobre Brod, qué injusta es la gente con quien está permitido ser injusto, y con Brod ya lo está. Kafka (“ah, sí, un amigo de Max”, decía la gente) era un don nadie, una especie de loco incomprensible que escribía por las tardes sin orden ni concierto, entregado a la máquina pesada de una soledad enferma y castigadora. Porque fue Brod el que, antes que Kafka, se dio cuenta de quién era su amigo. A Brod le apeteció que Kafka fuese Kafka. Yo, en su piel, quizá hubiera quemado El Castillo. No se me ocurre un castigo mejor para la raza humana que privarla de un espejo firme.Pero, quién era Kafka sino lo que Brod imaginó que Kafka sería. Él fue quien decidió que aquello era Kafka antes de que existiese Kafka.. Él era más Kafka que Kafka.

6.11.18

Manuel Vilas "El hundimiento" 2018

Los poemas de El hundimiento reflejan sin ambages una crisis autobiográfica y de carácter existencial. No está ausente en este libro la representación de la España actual, con todos sus problemas políticos y económicos. Como siempre ocurre con la mirada literaria de Manuel Vilas, la exploración del mundo material y de las tensiones entre riqueza y pobreza tienen en esta poesía un protagonismo destacado. La creación de personajes misteriosos y alegóricos es otro de los aciertos más sobresalientes.